-GORDA YA LLEGUE!
Una voz masculina que venía desde el interior de la casa hizo que Vanesa saliera del transe.
-GORDITO!... ESTOY EN LA PILE, VENÍ.
Era Ignacio, el novio de Vanesa, quien se acerco corriendo hasta donde estaba ella, le dedicó un fuerte abrazo seguido del beso más dulce que jamás le dio.
Ignacio trabajaba en la empresa de turismo de su padre, por lo que solía viajar mucho, ya que era guía turístico. Ese día volvía de Brasil, y traía mil anécdotas para contar, no paraba de hablar, y Vanesa no escuchó ni una sola palabra, volaba…
-Vanesa… gorda! … eu!... me escuchas?
Y Vanesa reacciono…
-Gordo, te amo… pero me duele mucho la cabeza… no te enojes… me voy a acostar.
Ignacio se quedó confundido y mirándola mientras se alejaba, creyó que realmente necesitaba descansar ya que su trabajo era demasiado estresante, tomó sus cosas y se marchó.
Vanesa viajaba una hora todos los días hasta su trabajo, un call center de una empresa de telefonía muy conocida, estaba en el área de atención al cliente, recibiendo gritos, puteadas y demás.
Luego de dar vueltas por su habitación, se acostó, no pegó un ojo, sólo pensaba y pensaba, no podía creer lo que le pasaba.
“¿Seré gay?, ¿Cómo puedo saberlo?... pensándolo bien antes he mirado mujeres… HAY NO! no, no, no, no, no… debo estar confundida…”
Dedicó unos segundos a reírse de sus pensamientos hasta que logró conciliar el sueño. Ya el sol se había escondido, su madre la dejó dormir, y Vanesa no despertó hasta que el día nuevo comenzó.
CONTINUARA...
(Ninguna sección de este material puede ser reproducida en forma electrónica, impreso o cualquier otro tipo de soporte existente incluyendo fotocopiado o grabación sin la expresa autorización del autor. La publicación que aparece en este volumen representa el punto de vista del autor al momento de su publicación. El autor se reserva el derecho a modificar o actualizar la información).


10/3/10 2:46 a. m.
ay que colgada como lo vas a cortar asi jaja.. ya me dejaste intrigada jaja. vale